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Manuel Gómez Naranjo. Con tecnología de Blogger.
Acerca de mí
jueves, 22 de diciembre de 2016
La casa tiene las orejas abiertas
está atenta a esa vitalidad exterior
afuera el mar se estira como un reptil enorme
alguien llora es posible
por una menudencia
otra saltará a un autobús sorberá un té caliente
o comerá semillas saladas.
Afuera se regatea media libra por un pañuelo azul
al que se le urge para sofocar unas lágrimas
desde hace tiempo postergadas.
La casa descorre el velo de sus ojos
siempre lo hace en septiembre
por aquello de los equinoccios y sus caprichos
faubistas.
Pero ¿qué ve la casa con sus ojos cuadrados de buey?
Mira una multitud sacristana
con un rosario lúbrico colgado en la bragueta
mira también a un hombre que acusa
y se resguarda
en su propia inquisición.
La casa nos cobija
tú has dispuesto una sucesión de palabras redondas
y me las prescribes en silencio.
Tú dejas que te intuya
eres solo un presentimiento sobre mi pecho
nos confundimos en las pequeñas confidencias
que se suelen después del amor.
Yo te digo: “estoy perdido por vos”
en el momento justo de la media libra
y el pañuelo azul
para los llantos postergados.
Manuel Gómez
Naranjo
Alejandría, 6 de
septimbre/86.
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POEMAS
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